Mojácar es uno de esos pueblos que parecen pintados: un amontonamiento de casas blancas encaladas trepando por un cerro, con callejones estrechos, flores en los balcones y unas vistas que se extienden hasta el mar. Está al norte de Almería, muy cerca de Cabo de Gata, y tiene la particularidad de tener dos caras bien distintas.

Mojácar Pueblo: el casco antiguo

El casco antiguo es la postal clásica: un laberinto de calles blancas de origen árabe encaramado en lo alto de un cerro. Se pasea sin rumbo, perdiéndote por sus callejones, descubriendo plazas, tiendas de artesanía y miradores. No te pierdas:

  • La Plaza Nueva y su mirador, con vistas a la costa y la sierra.
  • La Fuente Mora, en la parte baja, un lugar lleno de historia.
  • La iglesia de Santa María, fortaleza-iglesia del siglo XVI.
  • El Indalo, símbolo almeriense que verás por todas partes.

Lo mejor es subir al atardecer, cuando las fachadas blancas se vuelven doradas y el calor afloja.

Mojácar Playa: la costa

A un par de kilómetros, ya en la costa, está Mojácar Playa: una larga franja de paseo marítimo, playas amplias, hoteles, chiringuitos y vida de verano. Aquí el plan es baño, hamaca y terraza. Es más moderna y animada que el pueblo, y por la noche concentra buena parte del ambiente.

Cómo combinar las dos

La fórmula ganadora es sencilla: pueblo de día o al atardecer, playa para el baño. Entre uno y otro hay autobús en temporada, pero con coche tienes total libertad.

Qué hay cerca

Mojácar es una base perfecta para explorar el norte de la provincia: a poco más de media hora tienes Agua Amarga y la entrada norte de Cabo de Gata, con sus playas vírgenes y pueblos de pescadores.

Cómo llegar a Mojácar

Mojácar está a unos 50 minutos en coche del aeropuerto de Almería (ALM). Lo más cómodo es volar a Almería y alquilar un coche para moverte por la zona; mira las fechas más económicas en vuelos baratos a Almería. Otra opción, según de dónde vueles, es el aeropuerto de Murcia (RMU), a algo más de hora y cuarto.