Bangkok no se parece a casi ningún otro destino: es ruidosa, dorada, picante y desbordante de vida a cualquier hora. Para muchos viajeros de España y Latinoamérica es el primer gran salto a Asia y, a la vez, la puerta más cómoda al resto del sudeste asiático. Esta página funciona como punto de partida práctico para organizar el viaje: qué esperar al aterrizar, cuándo sale mejor volar y cómo dar los primeros pasos sin sorpresas.
Cómo llegar y moverte
Lo primero al planear el viaje es entender que Bangkok tiene dos aeropuertos y que no son intercambiables. Suvarnabhumi (BKK) es el gran hub internacional por donde entran la mayoría de los vuelos de larga distancia, y desde él el Airport Rail Link te deja en pocos minutos enlazado con el tren urbano. Don Mueang (DMK) está al norte y concentra muchas aerolíneas low cost asiáticas: muy útil si después piensas seguir viaje por la región, aunque queda algo más lejos del centro.
Una vez en la ciudad, el truco para sobrevivir al tráfico es usar el transporte elevado y subterráneo. El BTS Skytrain y el metro MRT cubren buena parte de las zonas modernas y evitan los embotellamientos, mientras que los ferris del río Chao Phraya conectan el casco histórico con el centro de forma barata y mucho más bonita. Si tomas taxi, asegúrate de que el conductor active el taxímetro en lugar de cerrar un precio a ojo.
Cuándo conviene ir
El clima de Bangkok manda más de lo que parece. La temporada seca y fresca, de noviembre a febrero, es la mejor para caminar entre templos y mercados sin derretirte: menos lluvia y un calor más llevadero. De marzo a mayo llega el calor extremo, y entre junio y octubre el monzón trae lluvias frecuentes, aunque suelen ser chaparrones intensos y cortos más que días enteros perdidos.
Esa misma temporada de lluvias es, normalmente, cuando aparecen las tarifas aéreas más bajas, así que si no te asusta algún aguacero puede ser una ventana excelente para ahorrar. Más allá del mes, volar entre semana y mantener flexibilidad en las fechas pesa tanto como elegir bien la temporada. Como es un destino de larga distancia con escala casi segura, comparar combinaciones de aerolíneas amplía mucho el abanico de precios; puedes revisar las ofertas de hoy para hacerte una idea del nivel de tarifas actual.
Qué ver
El imperdible absoluto es el Gran Palacio junto al Wat Phra Kaew, el Templo del Buda Esmeralda, el conjunto más sagrado y deslumbrante de la ciudad. A pocos pasos quedan el Wat Pho, con su enorme Buda reclinado y la tradición del masaje tailandés, y, cruzando el río, el Wat Arun, cuya torre de cerámica brilla con la luz del atardecer. Para el Gran Palacio conviene llegar temprano, porque las filas y el calor aprietan a media mañana.
Pero Bangkok no es solo templos. Los mercados flotantes a las afueras muestran un comercio que sucede desde las barcas, y el descomunal mercado de fin de semana de Chatuchak es un universo en sí mismo. Al caer la noche, la ciudad se reinventa con sus mercados nocturnos, la comida callejera en cada esquina y los bares en azoteas con vistas al skyline. Date tiempo para perderte por Chinatown o cruzar el río hacia zonas más tranquilas: Bangkok premia al que camina y prueba sin miedo.
Antes de viajar
Una buena noticia para la mayoría de los lectores: los pasaportes de España y de muchos países latinoamericanos pueden entrar a Tailandia sin visa por turismo en estancias cortas. Los plazos permitidos varían según la nacionalidad, así que no des por sentado que el tuyo coincide con el de un amigo de otro país; como las normas migratorias cambian, verifica siempre los requisitos vigentes para tu pasaporte antes de comprar el vuelo.
Un par de detalles más hacen el viaje más fácil. La moneda es el baht tailandés y conviene llevar algo de efectivo para mercados y puestos de comida, aunque la tarjeta se acepta en hoteles y centros comerciales. En templos y recintos sagrados se exige vestimenta respetuosa —hombros y rodillas cubiertos— y descalzarse al entrar. Y, sobre todo, recuerda que Bangkok es la gran puerta al sudeste asiático: desde aquí es muy fácil saltar a las islas tailandesas o a países vecinos en tramos baratos. Si todavía no decidiste el destino, puedes comparar Bangkok con otras ciudades en nuestra página de destinos y elegir según lo que te ofrezca cada ruta.
Foto: Zaonar Saizainalin · Pexels